Ser capitán de la Real Sociedad, mucho más que ser el capitán

La máxima distinción para un jugador de la Real Sociedad no lleva ni oro ni diamantes, es un trozo de tela atado en el brazo, junto al corazón. Un trozo de tela que representa a toda una provincia, a toda una pasión por unos colores y un escudo. 

Porque ser capitán de la Real Sociedad es mucho más que ser capitán. Llevar el brazalete implica ser fiel a unos valores, a una forma de ser. Es dar la cara por un equipo y una afición. Y, pase lo que pase, estar siempre ahí.

Ser capitán de la Real es ser un ejemplo para todos, como lo han sido –cada uno en su momento– y siguen siendo Mariano Arrate, Ontoria, José Mari Martínez, Kortabarria, Arconada, Larrañaga, Loren, Aranzabal, López Rekarte, Aranburu o Xabi Prieto, entre otros.